¿Será porque estoy cansada de que me traten como si fuera menor de edad?¿Será porque cuando era chica se me quedaron atragantadas las ganas de subir a los árboles porque hacerlo era cosa de varones y no había que ser machona?
¿Será porque me moría de ganas de jugar a la pelota y sólo se me permitía jugar a las casitas, a las muñecas, a leer cuentos como Blanca nieves, la Bella Durmiente, la Cenicienta y al igual que a ellas me inducían a esperar al príncipe azul que me salvaría y me protegería de todos los males de este mundo. Y a cambio de ello yo sólo debía ser buena y complaciente?
¿Será porque cada vez que durante el almuerzo o la cena cuando alguien reclama que falta la sal, o algo por el estilo, se espera que sea yo la que se levante a buscarlo?¿Será porque quiero caminar por la vida a la par, no delante ni detrás tuyo?
¿Será porque espero que cada vez que me equivoco no se juzgue que el error que cometo se debe a mi condición de ser mujer?¿Será porque tengo la ilusión de que si repartimos y compartimos las tareas domésticas, la crianza de los hijos, las tareas que generan dinero, conocimiento, la toma de decisiones etc., etc., nos permitiría a mujeres y hombres crecer juntos y sería la cotidianeidad más placentera?
¿Será porque no quiero que cada vez que me enojo, grito, levanto la voz, o estoy de mal humor me cataloguen de histérica o menopáusica?
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